Las decisiones: Las fotografías son mapas que son palabras

“cuando comprenda el paisaje voy a cambiarlo”

Para volar es indispensable cerrar los ojos. Con los párpados caídos entra la luz justa para proyectar y jugar a alevarse en un plano cenital. Imaginarse como un mapa es querer desconocerse, desconocerlo todo. Incluso el tiempo. Para volar es indispensable querer cambiar y reinventar a nuestro antojo.

Las decisiones (Cántico) es la intención de Cecilia Silveira de conservar las cosas a su manera. Estos poemas son fotos, que son planos cenitales, que son recuerdos. Desde arriba todo es susceptible de cambio porque está a prueba, escribirlo es otra forma de entender que al final la verdad no es el estado de las cosas. Las fotos siempre te devuelven la mirada. Por eso las hacemos de cada esquina de nuestra casa.

La distancia que imponen una página y una fotografía no existe. Las proporciones son adaptaciones que nos confunden a la hora de procesar las cosas y esa mentira es la única que nos queda para escribir, para verbalizar algo, lo que sea. Poner distancia es poner palabras a imágenes, siempre estáticas, que nadie más ve. Como escribir lugares en Google Maps, ampliar, señalar, marcar, buscar otros nuevos. Las decisiones no necesitan justificación a partir de ahí, solo frases a modo de cartelas que acompañan a los cuadros: contexto y nombres.

“la imagen que vive en la frase pensada es en la
                                                   [palabra escrita”

(ahora viene la parte en la que me apropio del libro)

Disfrazo las muecas con tics de la infancia porque siempre faltan palabras. Soy del tiempo y del instante porque siempre es pasado. Necesito saber la zona del cerebro donde las decisiones se oxidan porque siempre sobran gestos.

Desde arriba es imposible dejar de mirar las ausencias, que lucen como bombillas fundidas en un pasillo. Una sí una no una sí una sí una no una no una no una no una sí una no no no no sí no no no no ¿no? sí. Esa distancia no hace comprender las cosas pero sí escribir lo incomprensible. Así Silveira convierte fotos en mapas sorprendentemente claros con los que es muy difícil perderse.

(vuelvo a lo importante)

“un ejército de fotos autómatas se instala debajo
                               [de mis párpados cada noche

Los libros se leen en cenital, desde la perspectiva del ave que baja, caza y se va: coger lo que nos interesa de verdad. Este libro está lleno de esos espacios comunes alejados del hermetismo. Las cursivas que abren y cierran los poemas de Las decisiones construyen un poema nuevo, una segunda forma de leer. Puedes observar las frases que quieras, elige tu propia aventura.

Silveira centra todo el libro en esas decisiones de lectura de silencios. Lo más importante es respirar antes de cada palabra, de cada sílaba y de cada letra. El hueco entre las iniciales de cada frase que abre y cierra los poemas es un poema aun cuando no hay nada escrito hasta que: las fotografías son mapas que son palabras y exponen todas las posibilidades.

“desde otra altura faltan palabras en nuestros gestos”

Podría ser peor, Alberto Acerete

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