La indecencia de Scorpio Rising

Scorpio Rising

Me he llevado pocas decepciones tan grandes como la primera vez que pisé París. No sé muy bien qué es lo que esperaba pero sí lo que ví: una ciudad como otra cualquiera. Las altas expectativas y mi bajo conocimiento de la capital francesa me pasaron factura. Además, una ciudad sin patos siempre es menos ciudad. Y sin embargo, algo tiene que tener París para servir de influencia a tantos artistas. Van der Elsken, Henry MillerTodo empieza allí. Por eso, cuando me hablan de Carretera perdida o Easy Rider, no puedo dejar de pensar en aquellas calles que no eran más que calles y en las que Kenneth Anger vio algo en los años 40 que yo nunca pude ver en el de ahora.

Kenneth Anger fue París. Vivió en sus calles y entendió a su gente. Frente al Sena probó el Peyote por primera vez y descubrió su homosexualidad. Allí nació el Kenneth Anger director; el que descubre su pasión por retratar la perversión en sus obras y se obsesiona con la religión. París descubrió a Kenneth Anger por primera vez y, en los sesenta, el movimiento Hippie le brindó el contexto adecuado para crear Scorpio Rising (1963) y hacer brillar su obra.

Scorpio Rising es From Hell o el Ulises de James Joyce. Scorpio Rising es ese amigo al que no le quieres contar tus problemas porque sabes que te va a decir la verdad aunque te duela. Scorpio Rising son las raíces de David Lynch. Y por eso es una pieza audiovisual incómoda de ver, sin hilo narrativo y con un montaje caótico, donde los elementos extra diegéticos se integran dentro del universo diegético del mismo y potencian su impacto.

No voy a ser quien se meta a analizar ahora las imágenes de Scorpio Rising. Quien no la haya visto, se está perdiendo una crítica a la religión y una visibilización de la comunidad homosexual mediante imágenes inconexas de motoristas. Analogías de la Biblia aparte, lo cierto es que gira en torno a la propia identidad de un individuo y su contexto. Sujeto y universo existen en función del medio. De este modo, tanto el arte representa lo real, como constituye al propio sujeto. Pero Scorpio Rising es, por encima de todo, su música.

De Wagner a Timbaland

La música es una esclava de la funcionalidad y la importancia de la imagen, relegando su papel a poco más que un complemento como el hilo musical de la cafetería ‘cuqui’ de turno. Antes de Scorpio Rising la música servía para enfatizar las sensaciones que el director buscaba a través de la narrativa con imágenes, por lo que existía en la medida que acompañaba al vídeo. Y aquí es donde el filme de Anger rompe con todo lo anterior y permite que la banda sonora se adueñe del metraje.

En el momento en el que me di cuenta de la importancia de la banda sonora me hice una pregunta: ¿Soy de Hans Zimmer o de John Williams? Zimmer es un experto en moldear al espectador, creando sensaciones propias a partir de sonidos casi imperceptibles y siempre mejorando el filme. En cambio, Williams simplemente pinta partituras que el tiempo convierte en eternas. Zimmer tiene el Rey León, Gladiator o a Nolan (así como ente abstracto), pero Williams tiene la Marcha Imperial. Star Wars. Darth Vader. Al final creo que soy de Wagner, el Timbaland de la época.

Probablemente gran parte de la culpa de la leyenda de Zimmer y Williams es que su música se ha adaptado al guión de la película, creando un momento totalmente épico que ha pasado a la historia. Es muy difícil escuchar la Marcha Imperial y no pensar en Darth Vader. Ambos han creado determinadas piezas musicales que tienen validez por si mismas pero que pierden identidad cuando las separas de la película.

El día que Scorpio Rising se convirtió en los 40

Kenneth Anger rompe con el pensamiento wagneriano y añade a su pieza audiovisual una serie de canciones de música popular que tienen identidad propia. Por tanto, la banda sonora de Scorpio Rising no nace a partir de un guión, sino que se busca un punto común entre la lista de las canciones y las producción audiovisual. Anger intenta que las canciones populares, y altamente reconocibles para el público, potencien la expresividad de la obra audiovisual y capten mejor la atención del espectador. Además, en Scorpio Rising, consigue que estas canciones doten de una mínima narrativa a una pieza que no la tiene.

Hit the road Jack o Blue Velvet son dos de las canciones que utiliza Anger en Scorpio Rising para conseguir mantener al espectador atento a la obra. Así suple la falta de narrativa real con canciones populares ya incrustadas en el imaginario colectivo y con un significado propio. Las canciones de radiofórmula engullidas por el mainstream musical quedan también engullidas por la cultura de masas. Scorpio Rising utiliza canciones que forman parte del imaginario colectivo para transmitir su crítica a la religión y llegar a más gente. Al utilizar estas canciones mainstream logra adaptar una obra de cine independiente a los gustos masivos. O al menos, crear algo totalmente nuevo que no se había visto dentro de los estándares del mundo audiovisual. El mainstream al servicio del underground.

Scorpio Rising influyó en el cine de David Lynch y Martin Scorsese. Pero más allá de eso, Anger consiguió dar la espalda a la multiplicación pura y simple. La producción masiva de películas ha conducido a la creación de momentos emocionales repetidos; fórmulas copiadas hasta la saciedad; estandarización de recursos para estimular la tensión. Quizás Anger no lograra encontrar la identidad que descubrió bajo los faroles de París pero, de camino, nos dejó una nueva forma de narrar la historia.

“Todo arte, tomado como un medio para pasar el tiempo libre, se convierte en un entretenimiento, al tiempo que absorbe temas y formas del arte autónomo tradicional como bienes culturales. El arte que resiste es condenado al ostrascismo. Todo lo demás es desmontado, privado de su sentido y reconstruido de nuevo. El único criterio del procedimiento es alcanzar al consumidor en la forma más eficaz posible. El arte manipulado es el arte del consumidor”.

Theodor W. Adorno

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.

Close